VENDIMIA Y ELABORACIÓN
Una vez decidido el momento y orden de vendimia de las diferentes parcelas
las cuadrillas de vendimiadores proceden a la primera selección
en viña. Sólo los racimos sanos y bien maduros son depositados
en cajas de 14 Kg., evitando de esta forma roturas
y magulladuras de las bayas.
Inmediatamente son conducidos a la bodega llegando en perfecto estado
e integridad.
Nuestra recepción se encuentra en el exterior de la bodega. Aquí recibimos las cajas paletizadas, descargándose una a una sobre la mesa de selección donde se eliminan los escasos racimos no aptos.
La despalilladora desgrana los racimos, bayas y mosto pasan a ocupar los depósitos de fermentación.
Iniciamos la transformación de nuestras uvas teniendo en cuenta siempre el máximo respeto a la materia prima.
Los depósitos de acero inoxidable son
de 15.000 Litros especialmente diseñados para nuestra bodega y
de características especiales para extraer de nuestras uvas el
máximo potencial.
Cada depósito está provisto de un sistema de control de temperatura que nos permite controlar el fruto.
La extracción selectiva de taninos se lleva a cabo mediante bazuqueos manuales, remontados y largas maceraciones.
Diariamente durante el encubado los vinos son catados y con ayuda de
un seguimiento analítico de compuestos polifenólicos se
deciden los descubes.
Seguidamente se realiza un suave prensado de los hollejos con una prensa vertical, que con presiones de baja intensidad obtenemos vinos de alta calidad.
Es el momento de la fermentación maloláctica, una parte se efectúa en depósitos de acero inoxidable y otra en barricas de roble.
LA CRIANZA
Terminada la fermentación maloláctica, y sin haber sido sometido a ningún tipo de filtrado ni clarificación, el vino es conducido a las barricas.
Experimentamos con distintos orígenes de roble y con distintos
niveles de tostado de las barricas para obtener el mejor resultado con
cada tipo de vino.
Estas están ubicadas en nuestro caserón de piedra donde dormirán al abrigo de la luz y a la temperatura y humedad adecuadas, durante un tiempo que se corresponderá con el potencial de cada cosecha y el tipo de vino.
Finalizada la crianza el vino se clarifica con clara de huevo y se somete a una filtración grosera, se embotella y es conducido a las dormideras.
NUESTRO VINO
Un vino fino, complejo en nariz, de atractivos aromas frutales y especiados, con fondos minerales y torrefactos. Un buen paso de boca, expresivo y amable. Equilibrado con la madera, respetando en todo momento la variedad y la armonía del vino.